jueves, 24 de abril de 2014
El dinero no sabe si va o viene
domingo, 20 de abril de 2014
Songdo, la ciudad del futuro, fracaso económico
Songdo International Business District (SIBD), o Songdo City, es un proyecto estratégico concebido por el gobierno de Corea del Sur para descongestionar la capital, Seúl, que cuenta con más de 10 millones de habitantes y un área metropolitana que supera los 25 millones, lo que la convierte en la segunda más poblada del mundo; adicionalmente, por su diseño futurista y encontrarse a menos de dos horas en avión de Tokio, Osaka, Vladivostok, Beijing y Shanghai, se esperaba convertir a Songdo en un hub, o núcleo central de negocios, para todo el Noreste de Asia. Aparte de "ciudad sostenible" y "ciudad inteligente", Songdo City ha sido caracterizada como "ecocity" y "ubiquotous city" (ciudad ubicua). Con relación a lo primero, el máster plan, realizado por KPF, firma de Nueva York, buscaba diseñarla como ciudad peatonal, con un 40% del suelo destinado a espacios abiertos y aproximadamente un tercio de las emisiones de carbono de una urbe de sus dimensiones; todos los aparcamientos se encuentran bajo tierra. En cuanto a lo segundo, sus 80.000 viviendas y sus oficinas y locales comerciales cuentan con ordenadores conectados a través de una red de fibra óptica a un servidor central desde el que se lleva a cabo una aplicación avanzada del Internet de la Cosas. Así, uno puede cerciorarse desde su teléfono móvil de cuántas horas de vida útil le quedan al televisor de plasma o, en no mucho tiempo, de si las ruedas de su bicicleta están suficientemente infladas. Cisco ha desarrollado esta "red de área amplia" (WAN), que genera datos con cada acción de los usuarios (por ejemplo, depositar basura en casa, que es aspirada por un sistema neumático de conductos bajo tierra, hasta el lugar donde será tratada), información que permitirá abaratar y mejorar la gestión de todos los servicios urbanos. Erigida sobre 610 hectáreas de tierra arrebataba al mar, contempla la construcción de 4,6 millones m2 de oficinas, 3,5 millones m2 de viviendas, 900.000 m2 de locales comerciales y 2,5 millones m2 de espacios abiertos, incluyendo los 400.000 m2 de un parque central bajo el que se ha habilitado el mayor aparcamiento de la ciudad. La edificación se ha realizado en alturas comprendidas entre 4 y 73 plantas y, aunque llevada a cabo en diez años (2006-2015), el master plan contemplaba muy diferentes tipos de edificios, de manera que el conjunto dé la impresión de haber sido construido a lo largo de varias generaciones. Todo ha sido previsto hasta en los menores detalles, incluso el registro de varios récords. Así, la torre NEATT (North East Asian Trade Tower), con 68 pisos y cinco plantas de sótanos, es el edificio más alto de Corea; el centro de convenciones ConvensiA contiene, igualmente, el espacio diáfano más amplio del país; la ciudad cuenta con el hospital más moderno y la escuela internacional más avanzada, acorde con el propósito de que la lengua de uso habitual sea el inglés. El coste inicial previsto era de 18.000 millones de dólares, para entonces el mega proyecto más caro de todos los tiempos, pero la necesidad de introducir cambios sobre la marcha, inevitable en este tipo de proyectos, y los retrasos impuestos por continuas renegociaciones con el gobierno, han elevado ya la cifra a 35.000 millones, y aún se espera que haya alcanzado los 40.000 millones cuando se termine la ejecución, el año que viene.
A pesar de tan impresionante datos, Songdo City no está funcionando como se esperaba. Planeada para 65.000 familias residentes (260.000 personas estimadas), a cuyo servicio habría 300.000 asalariados que se trasladarían a ella diariamente, la ciudad ha alcanzado entre una quinta y una cuarta parte de esas cifras. Gale International, empresa de Boston encargada por el gobierno coreano del desarrollo inmobiliario de Songdo, planeaba continuar la expansión de la ciudad tras 2015, hasta alcanzar el millón de habitantes, abordando nuevas fases de construcción que incluirían una ciudad industrial especializada en nuevas tecnologías que pudiera rivalizar con Silicon Valley. Eso es signo inequívoco de que esperaba haber vendido prácticamente la totalidad de la primera promoción antes de completar su ejecución. Ahora, las siguientes fases se han aplazado y el plan B ha pasado a ser la venta de todo lo construido de aquí a 2020. Los residentes admiten que la ciudad es bonita, funcional y ecológica, ideal para trabajar; pero que hay poca gente en sus calles y locales comerciales, y los fines de semana tienden a pasarlos fuera de Songdo, porque resultan mortalmente aburridos.
¿Dónde estuvo el error de cálculo de los promotores? Quizá la crisis económica ha influido. Los planes para Songdo City empezaron en serio en 2001, y la fase de estudio y negociación de acuerdos preliminares se prolongó hasta 2005. Apenas un par de años después de comenzadas las obras, se declaró la crisis financiera, y las burbujas inmobiliarias fueron desinflándose una a una: Estados Unidos, Irlanda, España... También Corea había vivido su burbuja inmobiliaria, y igualmente tuvo que sufrir los efectos de su "pinchazo". La promoción de Songdo ha padecido algunas de sus peores consecuencias, y en más de un sentido. Por supuesto, la inversión se ha retraído, tanto la doméstica como la foránea. Peores aún han resultado los efectos políticos. Dado el malestar existente en el país acerca de la especulación inmobiliaria, el gobierno ha impuesto límites al precio del metro cuadrado en Songdo, para frenar las quejas de que Gale International son "especuladores" extranjeros. Esto puede haber actuado como un incentivo negativo para las empresas, toda vez que los precios de la propiedad inmobiliaria en Songdo habían conseguido mantenerse por debajo de los de Seúl, y la posibilidad de que pudieran llegar a superarlos prometía suculentas plusvalías a las que ahora las empresas compradoras tienen que renunciar, al menos durante un tiempo, hasta que el gobierno cambie su política, si es que llega a cambiarla.
Cuando se concibió Songdo City, antes de la crisis, la promoción de viviendas prometía mayores beneficios que la de oficinas y locales comerciales, como es habitual en el negocio. El gobierno impuso a los promotores la construcción de una ingente cantidad de espacio de oficinas, de conformidad con el proyecto de crear un hub de negocios para todo el Asia nororiental. Cuando llegó la crisis, la imposición pareció una suerte porque, con el desánimo de la inversión individual, la única manera de llenar la ciudad consistía en atraer a un número suficiente de empresas. Urbanísticamente, era óptimo desde el punto de vista de la "ciudad sostenible", de Richard Rogers, que ya es un clásico del urbanismo y para quien la ciudad tiene que ser una realidad variada, con yuxtaposición de residencia y lugar de trabajo, a veces en el mismo edificio, óptima desde el punto de vista de la movilidad y negadora del concepto de "ciudad dormitorio"; así, por ejemplo, la torre NEATT se diseñó para uso mixto. El plan, entonces, se concretó en atraer empresas internacionales, que establecieran su sede en Songdo City, y que se desplazaran a ella con un número importante de sus empleados, que pasarían así a ser el núcleo principal de los residentes en la ciudad. Y así ha sido: 67 empresas han aceptado la invitación y se han trasladado con una plantilla agregada de algo más de 13.000 personas, la gran mayoría de los residentes en Songdo. Así ha sido, pero no en medida suficiente. Con semejante ratio de empleados por empresa, el Distrito Internacional de Negocios necesitaría un total de 350 empresas para ser realmente sustentable. Las empresas no han aparecido. Incluso si aparecieran en el plazo previsto de 2020, mientras tanto una quinta parte, o una cuarta, o un tercio, o la mitad de los residentes, o los promotores, o el gobierno coreano, o el gobierno local de Incheon, a cuya Zona Económica Libre Songdo pertenece, alguien, en definitiva, habrá de estar pagando gastos de infraestructura y mantenimiento por los aún no residentes, gastos que en un área metropolitana como Songdo City tienen que ser elevados. En el peor de los casos, Songdo City podría seguir el destino de Zangbashi, en el desierto de Ordos, una ciudad planificada para 300.000 habitantes y que sólo alberga a 30.000, y otras "ciudades fantasmas" de China.
Un problema de Songdo es el haber sido concebida como una ciudad con los últimos adelantos de la técnica y margen para ir incorporando los del futuro, lo que presupone categoría de superlujo (world-class), y haber tenido que ser puesta a la venta en plena crisis económica. Pero el problema es más profundo. Los promotores creyeron que el deseo de un suficiente número de empresas de establecerse en un centro estratégico dotado de tantas ventajas sobrepasaría los inconvenientes de la situación. Se equivocaron. Las razones por las que las empresas no han reaccionado positivamente son desconocidas, y por tanto puede haber hipótesis para todos los gustos. Los analistas se han hartado de culpar a las especificidades culturales de Corea. Aparentemente, los promotores contaron con una demanda de empresas cuya plantilla, en su totalidad, estaría encantada de acceder a una vivienda en la ciudad del futuro y podría sufragárselo. O, alternativamente, con empresas que se movieran a Songdo con los empleados que pudieran pagárselo, despidieran a los demás y los sustituyeran por residentes en la vecina localidad de Incheon que se trasladaran diariamente a Songdo, lo mismo que los 300.000 empleados encargados de los servicios de la nueva ciudad. Pero las empresas coreanas, como las japonesas y las chinas, no despiden a la gente para realizar cambios así; en esto radica la "especificidad cultural" coreana. Y seguramente muchas empresas se han encontrado con la negativa de gran parte de sus plantillas a cambiar su previa residencia en Seúl por una nueva en una capital de provincias. La alternativa es trasladarse diariamente desde Seúl, a 65 km por carreteras congestionadas, para evitar las cuales se ha habilitado una línea de metro, directamente desde la capital a Songdo; el problema es que el trayecto dura dos horas. Dos de ida y dos de vuelta. Lo único que haría a Songdo sustentable sería la construcción de barrios modestos junto a la ciudad futurista y de superlujo. Pero eso, a su vez, supondría pasar de la ciudad "de diseño" (master-plan city), que ha sido Songdo hasta ahora, a la ciudad "de aluvión", con sus problemas de tráfico y congestión, que se ha querido evitar a toda costa.
lunes, 31 de marzo de 2014
La economía española da muestras de desfallecimiento
El Banco de España acaba de hacer público que la balanza de pagos de la economía española ha vuelto a deteriorarse en enero de 2014, por ampliación de la brecha entre importaciones y exportaciones. Es un dato particularmente desfavorable para el nuevo modelo económico español, eminentemente exportador. Junto a eso, el BdE ha dado a conocer que, en el mismo mes, salieron de España capitales por importe de 4.600 millones de euros, frente a los 28.000 millones que entraron en enero de 2013. Rigurosamente cierto. Lo que resulta más sorprendente es que no haya dado, al mismo tiempo, el dato de febrero en cuando a salida o entrada de capitales, dato que también tiene.
Desafortunadamente para todos, en febrero de 2014 ha vuelto a registrarse una nueva salida neta de capitales. Han salido por importe de 11.000 millones, frente a los 12.000 que entraron en febrero de 2013. Se encadenan así dos meses de salida de capitales, por un total acumulado superior a 15.000 millones de euros, que se comparan negativamente con los 40.000 ingresados en enero-febrero de 2013. Se rompe la serie de dieciséis meses, de agosto de 2012 a diciembre de 2013, en los que habían estado entrando capitales España de forma prácticamente ininterrumpida. Se prefigura un posible cambio de tendencia, de lo más preocupante.
Estos datos de salida de dinero, unidos a la posibilidad de que España pueda estar entrando en deflación y a otros indicadores, como la caída ininterrumpida de las ventas minoristas, anuncian un agotamiento ciertamente prematuro de los efectos de los recortes y reformas del gobierno Rajoy. Y es verdad que estos datos no han afectado, de momento, a la prima de riesgo y a los intereses pagados por la deuda. Pero estos últimos conciernen a la imagen que los mercados se forman de la coyuntura, imagen que siempre va por detrás de la realidad.
jueves, 20 de marzo de 2014
La banca española vuelve a ser la mejor del mundo
Las gentes del gobierno, el partido que lo sostiene y sus palmeros en la sociedad española deberían prestar más atención a quienes desde sus propias filas mandan avisos. Hace unos días, el gobernador Linde del Banco de España planteaba un acertijo que a casi nadie en la derecha, si es que a alguien, parece haber intrigado. De la izquierda, ya ni hablo; luego se dirá que se recorta en sanidad y educación para dar dinero a los bancos. Decía el gobernador Linde que algo tendrá que hacer el Banco Central Europeo para afrontar el vencimiento de las operaciones de financiación a tres años previsto para fines de 2014. Como digo, sus palabras no han excitado la curiosidad de nadie; nadie se ha preguntado de qué rayos estaba hablando. Daré unas pinceladas, para los despistados.
En diciembre de 2011 y febrero de 2012, el BCE convocó dos grandes operaciones de liquidez, totalmente inéditas hasta la fecha; algo así como la tarjeta de presentación de Mario Draghi, cooptado para la presidencia del Banco pocos meses antes. La forma de la operación era la habitual en las de mercado abierto, en particular las llamadas 'a más largo plazo'; el plazo un poco más largo, pues las habituales son a 3 meses, en tanto que éstas eran - ya lo he dicho - a tres años, y el tipo de interés el de las principales de financiación. Lo realmente extraordinario fue el volumen de esas dos operaciones: casi un billón de euros en total. La banca española se quedó con poco menos de la mitad de ese dinero. Un verdadero rescate informal de la banca algo así como doce veces el rescate formal que De Guindos ha querido cerrar tan deprisa... probablemente, en falso. Ya sé que en un caso se trata de 'liquidez' y en otro de 'capital', y que no son exactamente lo mismo; pero la pasta es la pasta. Por tanto, de lo que Linde hablaba un tanto enigmáticamente, y más para el BCE que para el público español, no ofrece duda. La banca española se enfrenta al reto de devolver casi medio billón de euros entre diciembre de este año y febrero del próximo.
Cabe preguntarse qué problema tiene el BCE. Lo inmediato es que los europeos repliquen: "¿Que la banca española tomó hace dos años casi medio billón de euros prestado del BCE y ahora tiene que devolverlo? ¿Dónde está el problema? ¡Que lo devuelva!". Pero la cosa, según Linde, no debe de ser tan sencilla, porque si lo fuera se habría quedado calladito. Como poco, hay medio billón de euros de capacidad crediticia que la banca puede prestar a plazos cada vez más cortos. O sea, no es que el grifo del crédito vaya a continuar dando un hilillo birrioso. No, lo más probable es que el grifo tienda a cerrarse más y más conforme avanza el año. Eso, como poco.
Como mucho, a lo peor el aumento de la morosidad durante estos últimos años ha deteriorado la capacidad de la banca española, o de sectores dentro de ella, para devolver lo prestado. En ese caso, el gobernador del BdE estaría mandando un aviso al BCE, que ya parece ungido como supervisor crediticio de la eurozona (¿o es de la UE?: ni ellos se aclaran) para que se prepare ante una nueva ronda de crisis bancarias en España. No sorprende, así, que De Guindos ande loco por largarse del gobierno, a donde sea, antes de que la cosa le estalle entre las manos. Pues los créditos fallidos con el BCE parecen menos impresionantes que con el sector privado, pero fíate de la Virgen y no corras: ofrecerán una ocasión de oro para que los que nos tienen envidia traten, como de costumbre, de hacernos daño.
martes, 18 de marzo de 2014
Mas y la independencia de Cataluña
Menudo revuelo se ha organizado con las palabras del honorable Artur Mas, en las que no descartaba declarar unilateralmente la independencia de Cataluña, porque descartarlo "le haría perder mucha fuerza". Tanto en las filas soberanistas como en las constitucionalistas le han salido al paso, sorprendidos unos y otros por lo que parece ser el abandono de la vía legal, por la que hasta la fecha había prometido transitar siempre. A mí lo que me sorprendió inicialmente no son las palabras de Mas, que eran previsibles, sino la negativa de ERC a considerar otra opción que la de la consulta y, a más señas, la de la consulta legal. Pero incluso eso resulta explicable, cuando se piensa un poco las cosas.
La reacción de los líderes de Esquerra demuestra que es un partido bastante más serio de lo que se piensa en el resto de España; un partido preocupado por el futuro de Cataluña y que, instintivamente, comprende que nada podría ser más perjudicial para su prestigio internacional que un simulacro de revolución decimonónica hoy, en pleno siglo XXI. ERC quiere hacer las cosas al ritmo que marque la evolución natural de la acontecimientos, sin salidas de tono ni estridencias. También han podido sospechar que Mas les quiere sobrepasar "por la izquierda". Esto plantea la cuestión de qué es lo que realmente ha pretendido Mas con esas declaraciones.
La mayoría ha querido ver en ellas un intento oportunista de capitalizar el impacto mediático de la secesión de Crimea, también planteada a partir de una declaración unilateral de independencia. Al trapo ha entrado el ministro de Exteriores, García Margallo, subrayando el absoluto paralelismo de los dos casos, para a renglón seguido advertir que, lo mismo que la UE y la comunidad internacional se oponen al proceso de Crimea, se opodrían al de Cataluña, sanciones incluidas. Lo que dice García Margallo puede ser o no ser verdad, pero ésa no es la cuestión. En el fondo, a Mas le tiene sin cuidado la reacción de la comunidad internacional, y éste es un punto en el que Mas se separa radicalmente de ERC. Otros han querido ver en estas declaraciones una continuidad con las de Durán i Lleida el pasado mes de octubre en el Congreso, cuando advirtió de que la declaración unilateral de independencia es un riesgo que hay que afrontar. ¿Hay una hoja de ruta?, se preguntan éstos. Puede que la haya y puede que no, y esto también carece de importancia.
Mi hipótesis es que el hecho que ha "disparado" el anuncio de Mas es la reciente evaluación por Moody's de la situación de la economía española, en la que la agencia de calificación de riesgos crediticios se refería explícitamente al proceso catalán y valoraba que, puesto que Mas se había comprometido a dar sólo pasos legales, y dado que el gobierno central no da muestras de ceder, la conclusión lógica es que la independencia catalana será muy improbable en los próximos dos o tres años; como consecuencia, la agencia mantenía una apreciación positiva de la marcha de la economía española. Mas se ha dicho a sí mismo, y nos lo ha dicho a todos, que hay que cambiar eso.
¿Tiene Mas una visión tan fina de las circunstancias económicas? Este Mas, el president de la Generalitat, probablemente no. Pero sí el otro Mas, Andreu Mas, conseller d'Economia i Conexeiment del Govern catalá, verdadero alter ego del president en la aventura soberanista en que ambos han tenido embarcada a Cataluña durante el último año y medio. Andreu Mas-Colell es, aparte de conseller, con toda seguridad el economista vivo de más brillante trayectoria de España. Fue profesor en Estados Unidos, en las universidades de Berkeley y Harvard, y presidente de la Asociación Europea de Economistas. Por su trabajo, tiene el respeto casi unánime de la profesión. Como conseller d'Economia, desde 2010, la política de austeridad y los recortes de gasto no le dieron los resultados esperados, sin embargo. En el verano de 2012 vio una lucecita de esperanza. El crédito de España estaba por los suelos, la prima de riesgo había superado los 600 puntos, la banca española acababa de ser rescatada y muchos opinábamos que el país en su conjunto tendría que serlo también. Andreu Mas, independentista de toda la vida, se convenció de que España entraría en default y tendría que salir del euro, arrastrando a Cataluña, que, sola, podría haberlo evitado. Tras la Diada del 11 de septiembre de ese año, Andreu Mas persuadió a Artur Mas de que, una vez expulsada España del euro, a Cataluña le resultaría más fácil retornar a él estando fuera que dentro del Estado español. Andreu Mas no supo apreciar la importancia del anuncio de Mario Draghi de que el Banco Central Europeo haría "cuanto hiciera falta" para mantener a Italia y España en el euro. O quizá pensó que él conocía mejor que Draghi la incapacidad innata del español para hacer nada a derechas. El caso es que, convencido Artur Mas, éste puso a CiU a la cabeza de la manifestación. Hasta hoy.
Sospecho que, en el fondo, Andreu Mas todavía no ha entendido lo ocurrido en los mercados y en la economía española a partir del verano de 2012. Debe de pensar que algo se hizo mal entonces, por parte de todos, porque en definitiva España no se merece estar en el euro. Acaso opina que habría que corregir eso. Y las recientes palabras de Artur Mas vendrían a poner su grado de arena a la causa. Sirven de aviso a Moody's (y, para el caso, también a Standard&Poor's y Fitch, las otras dos grandes agencias de rating) sobre el riesgo de precipitarse menospreciando la política catalana. Los dos Mas no descartan ninguna medida, incluso si contribuye a hundir el crédito internacional de España, reiniciando el círculo vicioso de pérdida de confianza de los mercados en la economía española, aumento de la prima de riesgo, encarecimiento del coste de la deuda soberana y ulterior deterioro de la confianza. Ambos están dispuestos a jugar la baza de cierto chantaje económico: si España no se aviene a razones, puede que su crédito sufra por el malestar social que se generará en Cataluña, y que como ha revelado Moody's afecta a la valoración de las agencias. En el peor de los casos, si el gobierno central rehúsa negociar, Mas y Mas no retrocederían ante la perspectiva de que su actuación pueda sembrar tal desbarajuste que la salida de España del euro sea inevitable. Incluso es posible que su objetivo sea precisamente lograr eso, cueste lo que cueste. Se habrían empeñado en ganarle la partida a Draghi, con astucia. Como parece que ha querido decir Artur Mas: ellos son David y el Banco Central Europeo, Goliat.
lunes, 24 de febrero de 2014
El frenazo de las exportaciones
Ayer se encendieron las alarmas por un artículo de Ángel Laborda en El País (AQUÍ), que venía a constatar que el sector exterior en el segundo semestre de 2013 ha ido bastante peor que en el primero, debido sobre todo a una peor marcha de las exportaciones. El origen de este empeoramiento estaría en la caída de la demanda en algunos países emergentes; probablemente, el problema tardará meses en resolverse. Esto entraba dentro de lo previsible y forma parte de los riesgos del modelo de promoción de exportaciones, impulsado por este gobierno. No voy a abundar en el tema. Tan sólo constato el discreto encanto de la London School of Economics sobre la profesión. Ha bastado que Luis Garicano diera la voz de alarma difundiendo el artículo de Labora en Twitter para que unos afilen sus garras y otros se echen a temblar. Lamento desilusionarlos a todos, pues no hay verdadero motivo.
Para empezar, el sector exterior no se limita a las exportaciones comerciales, que es de lo que se habla. También está el turismo, como bien saben todos los economistas; y el turismo tuvo el año pasado unos resultados bastante buenos, que este año podrían ser incluso mejores. Y hay algo tan importante como el turismo o incluso más, a saber, la inversión extranjera. La inversión financiera en deuda pública ha mejorado notablemente, como se desprende de la evolución reciente de la prima de riesgo. Y hay un factor al que doy todavía más importancia que a todo lo anterior: la inversión en el sector inmobiliario. De resultas de todos estos factores, el dinero no ha dejado de entrar en España. A 31 de diciembre, la deuda española en Target2 se redujo en 28.000 millones de euros comparativamente al mes anterior, y a menos de la mitad de la cifra récord, alcanzada en el verano de 2012. Como resultado, hay una base monetaria superior en 200.000 millones de euros a la de hace año y medio. A este paso, en un par de meses el registro podría mejorar la herencia del gobierno anterior en este capítulo. Aunque la banca parece estar esterilizando gran parte de esa base monetaria, razón por la cual el crédito al sector privado no aumenta proporcionalmente, el incremento de la capacidad de gasto es notable, y se aprecia en la expansión de la demanda.
¿Qué está pasando? En mi opinión, que el nuevo modelo español es "exportador", sí, pero más de exportaciones invisibles que de exportaciones visibles, que son en las que se fija todo el mundo. Exportación invisible de servicios es el turismo. La adquisición de activos financieros por no residentes es una importación de capital. Pero la adquisición de activos inmobiliarios por no residentes, aunque también es, técnicamente hablando, una importación de capital, comparte sin embargo muchos rasgos de las exportaciones invisibles; en este caso, de bienes y no de servicios. Que la adquisición de activos inmobiliarios pueda verse a la vez como una importación de capital y como una exportación invisible de bienes significa que es una operación de ida y vuelta: mientras que el turista no puede recuperar lo gastado, el comprador de un activo inmobiliario al menos puede intentarlo, revendiéndolo, y volver a llevarse el dinero del país. La buena noticia es que el mercado inmobiliario es poco líquido (ahora), mucho menos que el de deuda pública, con lo que el inversor extranjero no podrá recuperar su dinero cuando quiera, si las cosas vuelven a ir mal. Y creo que eso es exactamente lo que está ocurriendo: los inversores extranjeros han vuelto sus ojos hacia el mercado inmobiliario español, tomando posiciones a largo plazo. Eso supone, prácticamente, una exportación invisible de bienes. Con lo que las exportaciones comerciales pierden importancia relativa de cara a la recuperación frente a la inversión inmobiliaria del exterior, y el "nuevo" modelo español resulta que no es tan nuevo.
Una última observación es pertinente. Si el mercado inmobiliario ha vuelto a ser atractivo, es por un efecto "clásico", el llamado efecto Pigou, que se basa en la caída del precio de los activos. Eso ha ocurrido en nuestro mercado inmobiliario, hasta extremos que alcanzan el 50% o más de rebaja en el precio medio de la vivienda residencial en muchas localidades. Arthur Pigou lo formuló a principios de la década de 1940, como respuesta a la teoría de Keynes. Y un corolario importante: el efecto no tiene nada que ver con la evolución del mercado laboral, ni en realidad con ninguna de las reformas estructurales o recortes presupuestarios de este gobierno, sino con sendas revisiones de las expectativas del mercado inmobiliario a consecuencia de la crisis "del ladrillo": primero, una brusca revisión a la baja de los precios; segundo, la percepción de que la bajada ya ha sido suficiente, se ha tocado fondo y a partir de ahora cabe esperar una recuperación de dichos precios.
Así pues, no concedo ningún mérito al gobierno por la actual situación. Se trata de un efecto automático, del que he venido hablando en este blog, incluso cuando aún nadie pensaba en la recuperación. 'Automático' quiere decir que se habría terminado produciendo como consecuencia de la crisis, en cualquier caso y con esta política o con otra cualquiera o con ninguna en absoluto. De hecho, Pigou era un "clásico" descreído de toda política económica. Ya sé que algunos dirán que habría que reconocer que los recortes y reformas del gobierno por lo menos han creado en la mercados un clima favorable a que los inversores vuelvan sus ojos hacia España. Me encanta cuando los partidarios del libre mercado se empeñan en presentar el capitalismo como un moderno Moloch, dios que sólo concede sus favores cuando se le sacrifica la felicidad, la educación, la salud y hasta la vida de la gente. Pero ni por ésas. 'Automático' quiere decir que no se puede acelerar, se haga lo que se hiciere. Si acaso, este gobierno lo que ha hecho es retrasarlo, y con él la recuperación. En efecto, medidas como la constitución del "banco malo" no han hecho sino frenar la caída del precio de la propiedad inmobiliaria, naturalmente para salvar el patrimonio de los bancos. En lugar de bajar los salarios y deprimir el consumo, se tendría que haber dejado caer el precio de la propiedad inmobiliaria libremente. Pero se prefirió sacrificar a quienes el gobierno no consideraba sus votantes naturales para proteger, una vez más, a los bancos, de los que el gobierno se ha revelado como un servidor no menos natural. Y cuando, pese a sus esfuerzos para que el precio de los activos inmobiliarios no cayera, al final no ha podido evitarlo, y con esa caída se activa - si bien que con dos años de retraso - el efecto automático, ahora viene el gobierno a ponerse las medallas. ¡Y un cuerno!
viernes, 21 de febrero de 2014
Venezuela, eslabón a punto de romperse
¿Quién es el hombre de EEUU en la actual crisis? ¿Y cuál es la relación de Nicolás Maduro con los militares? Éstas son cuestiones clave a la hora de evaluar la presente situación de Venezuela con un mínimo de objetividad.
Pese a que ganó una elección presidencial - que sus adversarios califican de "pucherazo" - Maduro es un hombre políticamente débil. Estos días se lo ha visto mostrar destrozos en autobuses, como si fuera obra de la oposición, mientras guardias nacionales eran grabados causando la misma clase de destrozos en automóviles particulares; uno se pregunta si acaso no se dejaron grabar a propósito. Maduro preside el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y más o menos lidera el movimiento popular que Hugo Chávez bautizó como "bolivariano". Sin embargo, el poder real está en manos de los militares. Como antiguo sindicalista, origen por demás legítimo, el ejército le es ajeno. El hombre fuerte parece Diosdado Cabello, antiguo oficial y camarada de armas de Chávez y ahora presidente de la Asamblea Nacional. Cabello está en posición privilegiada para organizar un golpe sin dejar de controlar la política del país. Hasta ahora, Cabello no ha dejado de apoyar (al menos aparentemente) a Maduro, pero éste sabe que carece del carisma de Chávez y de su ascendencia entre los militares. El reparto de papeles entre Maduro y Cabello fue decisión de Chávez, para instaurar una especie de equilibrio de poderes "a la bolivariana". Lo que nunca sabremos es si también fue decisión suya o imprevisión el mover a Mauro a una permanente sobreactuación por miedo a los militares, lo que constituye un factor de inestabilidad insuperable. Como el poder no reside en el gobierno, ni realmente en sus apoyos, el gobierno carece de margen de maniobra para negociar con la oposición. Es cierto que éste fue el patrón dominante con Chávez. Sin embargo, el régimen depende de forma absoluta de factores personales. Chávez demostró suma habilidad en lidiar con situaciones de gran tensión política; era un maestro de la propaganda. Maduro carece del sentido del humor y agilidad mental de su antecesor. Un signo de las desavenencias dentro del régimen es el incidente del Serbin. Hace unos días, se informó que hombres del Serbin - inteligencia militar - habían allanado las dependencias de Voluntad Popular (VP), un partido de la oposición. Maduro declaró que el Serbin había recibido ordenes de no incurrir en semejantes abusos. El incidente se calificó de muy grave y el director del servicio información - un general de brigada - fue cesado. El nuevo responsable pertenece al ala de Cabello. Algunos civiles chavistas también han mostrado su predilección porque éste tome el control de la situación. Así, Francisco Ameliach, gobernador del estado de Carabobo, ha anunciado que Cabello dará la orden de "contraataque fulminante" a las UBCh (Unidades de Batalla Bolívar-Chávez, paramilitares bolivarianos). Es un secreto a voces. El propio líder opositor Henrique Capriles ha rehusado exigir que se marche Maduro, porque eso significa "que venga Cabello".
El campo de la oposición no está menos desunido. Henrique Capriles, el principal líder y candidato presidencial el año pasado, ha mantenido un perfil bajo durante la crisis en curso. Nuevos líderes, los de VP, en particular Leopoldo López, han entrado en escena de forma agresiva. Los estudiantes constituyen el grueso de sus bases hasta ahora. Han estado manifestándose durante más de dos semanas. Maduro ha acusado públicamente a López de la "autoría intelectual" de varias muertes ocurridas en choques entre chavistas y antichavistas. Capriles se ha desmarcado de la violencia en las manifestaciones, mientras Maduro anunciaba que López tendrá que responder de esa misma violencia y las muertes acaecidas. Poco después, Maduro revelaba que EEUU ha amenazado con que la detención de López tendría funestas consecuencias. La advertencia señalaría a López como el hombre de Washington. Él, como confirmando la sospecha, ofreció entregarse voluntariamente a las autoridades. Finalmente, se ha entregado y ahora su suerte depende de la fiscalía. ¿Por qué iba a descubrir EEUU su posición tan fácilmente, exponiendo a su hombre? La administración Obama parece decidida a abrir negociaciones con Cuba. Quizá desearía iniciarlas luego de haber privado a Castro de quien es su aliado más incondicional, Nicolás Maduro. También podría ser que EEUU se aprestara a responder con una acción en el Caribe a una eventual intervención de Rusia en Ucrania.
Por más que la situación parezca explosiva, de momento sólo se está decidiendo quién, si Capriles o López, ha de dirigir a la oposición de aquí en adelante. Capriles representa a las clases medias y, en cierto modo, se sitúa entre los chavistas y EEUU. Confía en que lo que él juzga como monstruosa mistificación de la figura de Bolívar por los chavistas no durará mucho tiempo. Y acierta plenamente en cuanto al principal error de perspectiva del análisis de los chavistas, que no ven más que pueblo mantenido en condiciones miserables y oligarquía, ignorando completamente el papel presente y futuro de las clases medias. El objetivo de Capriles sería negociar con el chavismo una transición pacífica, que dejara a un lado a los militares. Si las apariencias coinciden con la realidad, López es el hombre de EEUU y la oligarquía tradicional. La hipótesis vino a ser más o menos confirmada por una campaña de descrédito de Capriles, llevada a cabo por El Universal, el decano de la prensa conservadora, el verano pasado. Cuando la economía se precipita en el caos, ni EEUU ni la oligarquía tradicional quieren esperar más y ambos parecen dispuestos a jugárselo todo a una carta pegando patadas al avispero.
El arreglo para una transición pacífica, es decir, un acuerdo Maduro-Capriles, parece de momento descartado por la posición inflexible a que se ve abocado el primero bajo la presión de los militares. Mientras tanto, los extremos de derecha e izquierda se fortalecen, lo que favorece una salida inconstitucional acaudillada por los militares. Una vez desencadenada ésta, todas las opciones estarían abiertas, sin excluir la guerra civil, la intervención estadounidense para evitar un baño de sangre o incluso un acuerdo de los militares con Washington.
