jueves, 24 de abril de 2014

El dinero no sabe si va o viene

Las cifras son testarudas. El modelo económico exportador éste que está queriendo instaurar el gobierno tira sólo a medias. No ya porque todavía conviva con seis millones - o, como dice Rajoy, con "más de cinco millones" - de parados; a mí el asunto del paro me conmueve como al que más, pero dejaré que otros hablen sobre el tema, que no han de faltar candidatos. Me refiero a cosas más abstrusas, de las que no habla nadie, y que al fin y a la postre están en la base de lo que sucede con el paro. Me refiero, concretamente, al dinero.
En marzo pasado "entraron" en España unos cinco mil millones de euros, en números redondos. Lo entrecomillo porque, en realidad, esa cifra no es lo que aumentó la masa de dinero en circulación, sino lo que disminuyó nuestra deuda con el Sistema Europeo de Bancos Centrales, registrada en TARGET-2. Dirán ustedes que no está mal. Y no lo está, si tomamos el dato aislado de su contexto. ¿Cuál es el contexto? Una deuda con el SEBC que, a 31 de marzo, ascendía a la muy bonita suma de 227.000 millones de euros. Sí, señores; España debe al resto de la eurozona una suma equivalente a más del doble de la máxima estimación del rescate de la banca por los poderes públicos, con dinero nacional o europeo. Teniendo en cuenta que la deuda en TARGET-2 la hemos asumido para proporcionar liquidez a la banca, resulta que, bien para recapitalizar la banca, bien para suministrarle liquidez, los españoles nos hemos endeudado con el exterior por alguna cifra cercana, y probablemente superior, a 300.000 millones de euros. Añadiré, para los que gusta la charla sobre la herencia, que el gobierno anterior dejó la deuda en TARGET-2 en 174.000 millones de euros a 31 de diciembre de 2014. Es decir, no sólo en el paro sino también en las cifras de dinero bancario Rajoy ha empeorado el registro de ZP. No sé de qué alardean sus palmeros.
Pero todo esto es anécdota si no examinamos las tendencias. El gráfico de abajo recoge la evolución de nuestra posición en TARGET-2. Los números son negativos porque reflejan, precisamente, deuda acumulada.



La serie comienza en diciembre de 2014, continúa con fuerte crecimiento de nuestra deuda - ya se sabe, la herencia socialista - hasta agosto de 2012, cuando se registra el mínimo (el final de la profunda sima: entonces debíamos 434.000 millones de euros) y luego inicia una sostenida recuperación. Ésta es particularmente intensa hasta enero de 2013, tiene un punto de inflexión en febrero de ese año y luego reemprende la marcha ascendente, si bien a ritmo más pausado, hasta diciembre. Y, de pronto, en enero de 2014, la recuperación de dinero se desploma: la deuda en TARGET-2 aumenta en enero y febrero en casi 20.000 millones de euros. Afortunadamente, se ha evitado el desastre, y en marzo ha habido una ligera recuperación.
Mi diagnóstico es que se ha agotado el efecto salvífico de las palabras de Mario Draghi en agosto de 2012; ahora va a tener que pasar de mostrar determinación a probarla con hechos. En cuanto a Rajoy y su "milagro económico", me temo que se le acaba el cuento. Más aún, sospecho quesu charla insustancial sobre la Unión Bancaria carece de credibilidad si España no continua reduciendo a paso firme la deuda en TARGET-2. Me da igual, a los efectos que discuto, que el paro esté reduciéndose y que algún imbécil que otro diga que las familias españolas se llenan de felicidad con la reducción de sus cifras. El paro es un indicador retrasado de la coyuntura, mientras que el dinero es el indicador adelantado más  sensible a sus cambios.
Y lo que se ve es que el dinero vacila. Otro día hablaremos de lo que esto significa en términos de economía real.